¿Cómo puede prevenir la tos y los resfriados?

Un sistema inmune fuerte es siempre la mejor manera de prevenir la tos y los resfriados. Si el sistema inmune se debilita de repente, las infecciones se aprovechan. Especialmente durante la estación de la tos y los resfriados, es importante reducir el riesgo de infección tomando algunas medidas de prevención extraordinarias. Las siguientes acciones pueden ayudar a su organismo a resistir la infección de la tos y los gérmenes del resfriado.
Refuerce su sistema inmune.
- El ejercicio regular forma parte importante de un estilo de vida saludable. Ayuda a su actividad metabólica y a su sistema inmune, facilitando que su organismo combata la infección. Un paseo diario al aire libre es un buen comienzo. Se deberá fomentar que los niños, especialmente, sean físicamente activos.
- Duerma lo suficiente y evite el estrés innecesario. Las investigaciones han demostrado que el estrés reduce la efectividad del sistema inmune.
- Asegúrese de llevar una dieta equilibrada. Ingiera cantidad de vitaminas presentes en la fruta fresca y las verduras. Los cítricos, pimientos, espinacas y el brócoli son grandes fuentes de vitaminas importantes.
Mantenga alejados a los gérmenes patógenos.
Si se protege contra los virus y las bacterias, no tendrán oportunidad de penetrar en su sistema respiratorio.
- Si los resfriados andan cerca, protéjase lavándose las manos con mayor frecuencia de lo habitual. Dado que los resfriados se transmiten a través de las gotas más diminutas, manténgase alejado si alguien estornuda o tose cerca de usted.
- Evite compartir los utensilios de cocina, como las tazas, vasos y cubiertos con miembros de la familia y amigos.
Mantenga un entorno saludable.
No solo su comportamiento, sino también su entorno es importante, si no desea padecer un resfriado o tos. Estas son algunas medidas sencillas que puede tomar:
- Evite los altos niveles de calefacción: las habitaciones que se calientan demasiado rápidamente secan las membranas mucosas. Esto favorece que los gérmenes comiencen una infección.
- Si es posible, intente evitar los cambios bruscos de temperatura. El golpe que supone pasar de una habitación fría con aire acondicionado al exterior en un día caluroso, resulta una tensión extraordinaria para el sistema inmune.
- Ventile las habitaciones regularmente. De este modo se sustituye el aire viejo, cargado de gérmenes, y se suministra al organismo oxígeno fresco. El aire fresco mantiene las membranas mucosas sanas y húmedas.
- Utilice ropa de abrigo en el exterior, impermeable pero transpirable. Mantener una temperatura corporal saludable ayuda a su organismo a combatir la infección. No es una coincidencia que lo llamemos "resFRIAdo".